María Eugenia Baptista Zacarías: El yoga facial y sus beneficios


El yoga facial se basa en los movimientos clásicos del hatha yoga y hace que la musculatura se fortalezca y relaje al mismo tiempo para recuperar la vitalidad del rostro.

En nuestro rostro, bajo la dermis, se encuentran 43 músculos que nos permiten masticar, sonreír, parpadear y realizar una infinidad de expresiones faciales. Todos estos movimientos con el tiempo acaban dibujando arrugas sobre nuestra piel.

Si ayudamos a activar correctamente y con constancia los músculos de la cara, podemos mantener una piel sana y joven. Por este motivo te explicamos algunos masajes tonificantes de yoga facial que puedes poner en práctica desde ya:

1. Giros de cuello: Mirando hacia adelante, gira la cabeza hacia la derecha hasta que la barbilla esté alineada con tu hombro derecho. Una vez ahí, inclina la cabeza hacia atrás. Mantén esta postura 7 segundos y con movimientos suaves regresa a la posición de inicio. Ahora, ejecuta el mismo movimiento pero alineando la barbilla con tu hombro izquierdo. De nuevo mantén la posición 7 segundos, regresando lentamente a la posición inicial. Repite tres veces.

2. El tornado: Con la boca cerrada, recorre rápidamente con la lengua la parte interior de los labios tres veces hacia la derecha. Haz lo mismo pero hacia la izquierda. Traga saliva y repite este ejercicio de yoga facial cuatro veces.

3. El corcho: Coloca tu boca entreabierta, como si los labios formasen la letra “o” (estos deben cubrir los dientes). Seguidamente, introduce los dedos índices en la boca, junto a las comisuras de los labios y presiona para abrir la boca, pero no llegues a hacerlo, utiliza los músculos faciales para mantener la forma de la boca en “o”. Realiza este ejercicio durante 5 segundos. Relaja el rostro y repite otras 5 veces.

4. Besar el cielo: Inclina la cabeza hacia atrás suavemente al tiempo que miras hacia el cielo o al techo. Haz el gesto de dar un beso, exagerando el gesto y haciendo el sonido de besar. Repítelo 10 veces. Tras estas repeticiones, relaja el rostro y toma aire profundamente. Expulsa el aire con fuerza, como si soplaras una vela. Relaja el rostro y repite dos veces más el ejercicio.

Si bien al principio no serás consciente de los resultados, poco a poco irás ganando flexibilidad y la evolución se notará siempre y cuando incorpores estos ejercicios a tu rutina diaria. Recuerda, se necesita constancia si quieres mejores resultados.


Con información de https://bit.ly/2FeabQ2

Fotos cortesía de Linio.

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